…“solo veo escaleras, escaleras se que subiendo voy pero no veo el progreso, sé que me encamino algo que tanto quiero pero al mismo tiempo temo.
Ya una vez aquí no hay nada que me haga salir, pues decidida estoy en lo que deseo para mi ja bueno, lo que será para mi despues que concluya lo que tanto planeé.
Siento como el aire va y viene, siento como mis lagrimas no me tocan en profundo solo me rozan la piel pues con tanto aire, con tanta libertad, me hipnotiza sentirme así de solo pensar podre ser parte de su ser de su libertad de estar como sea y vivir como quiera, andar por donde sea sin preocupaciones como las mías.
En este momento me encuentro en el edificio #56 de la calle Muñón observando cómo las personas pasan, parecen no darse cuenta que en estos momentos me encuentro muy dentro de afuera de mi misma que no soy capaz de coordinar lo q estoy a punto de hacer.”
“…calla no haces más que chillar ponte hacer tus deberes que para mas no das”
Esas fueron sus palabras las mismas que alborotaron el hormiguero.
El porqué de lo que intento, nunca supo escucharme ni se preocupo por mí, siempre me dejaba fuera de todo y abusaba de mí, no me malentiendan que no fue nada así…
Pero de algo estoy segura de por ello pagarán.
‘la que aquí se hace aquí se paga’
Y ya no puedo soportar…
Ups!
Un pedazo de cemento que cayó desde el techo lo vi hacerse añicos a pesar de la altura.
Es increíble lo rapido que mi mente llega a trabajar estando tan nerviosa, estando tan asustada, estando tan confundida.
No queda más que pensar o sí?
No, no debo pensar en nada porque si permito que mis pensamiento vuelen pueden entrar en campo enemigo.
NO!
No me traiciones corazón que tanto haz sufrido que me pedias a gritos que alejara el sufrimiento, cuando te mentía y luchaba
en mi mente por ocultarte la verdad del mañana de que esto no acabaría que solo habia una salida.
NO!
No con el ahora no me juegues sucio, eres lo más impredecible de la vida tu cruel corazón que apunto de librarte me haces pensar en Él.
Miro hacia abajo y creo verlo pero no sé si son mi sollozos que me hacen distinguirlo en cada esquina o si estoy loca y lo acabo de verlo mirando hacia arriba.
Hay!
Qué más da si ya soy una caso perdido.
En parte corazón mio no te culpo por traer a mi mente los recuerdos de sus besos, sus abrazos, sus caricias como me hacia estremecer cada vez que frotaba sus manos en mis espalda o como me hacia olvidar mis conflictos en casa, me hacia salir por la ventana a altas hora de la madrugada solo para darme su amor.
Que bellos recuerdos
En un momento sonará el reloj y marcará las doce ya la doceava campanada me iré de aquí con los más bellos recuerdos de él.
Ya son las 11:59 ya casi es hora ya voy a ser libre de tanto dolor, siento que soy una epidemia pues a todos preocupo a todos infecto con mi dolor por más que quiera ocultarlo ya es inmenso no se tapa con una mano como se quisiera tapar el sol.
Ya estoy aquí tome mi decisión estoy en el borde del abismo sacando mi dolor, ya empezaron las campanadas, una que dios me acompañe, dos un pie sin zapato, tres el otro en igual estado, cuatro me paro en el borde cinco, seis, siete, ya no puedo seguir un segundo mas y voy a hiperventilar quiero sentirme libre quiero eso ya!
Va la novena campanada y ya quiero saltar la respiración se me corta no puedo respirar de mis ojos no salen lágrimas pues secos ya están, de tanto sufrimiento que por fin pude liberar, ya la de mi primera trato respirar escucho en mi cabeza la voz de mí amar:
“siempre te amado lo sabes no tienes que decir que me obligaste… no, no digas eso… jamás te dejaría… no me haces daño no me afecta tu estado solo quiero verte feliz… yo sé q no es fácil yo sé…”
Ya, ya sé que es tiempo la doceava campanada ha surgido y con ella el grito desesperado de mi destino.
AIRE!! AIRE!!
Que no respiro…
Ya estoy aquí gracias señor y ahora me lanzo al el abismo pidiendo perdón.
Pero una mano fuerte me agarro y de un jalón me salvó
“ay amor mio cómo pudiste hacer esto si cuando te vi por poco enloquezco llame a la policía en lo que venía subiendo pero se corto la llamada tuve que decidir si llamar o dejarte morir y de tan solo pensarlo me estremecí, venia pidiéndole a Dios q estuvieras aun alla arriba y que te cuidara de hacer una desdicha, por poco me muero cuando te pense muerta y no sé de donde saque fuerza pero aquí me tienes salvándote de una idiotez y debo decir no es el mejor momento para lo que
planeaba pero debo decirte aquí y ahora lo que debí preguntarte hace tiempo querida mía alma de mi vida yo te amo y te respeto, te venero y te aprecio y por lo más sagrado te juro que jamás te dejare pero quiero preguntarte solo una vez…
Te
Casas
Conmigo?
Y por favor de que si.”
Ya una vez aquí no hay nada que me haga salir, pues decidida estoy en lo que deseo para mi ja bueno, lo que será para mi despues que concluya lo que tanto planeé.
Siento como el aire va y viene, siento como mis lagrimas no me tocan en profundo solo me rozan la piel pues con tanto aire, con tanta libertad, me hipnotiza sentirme así de solo pensar podre ser parte de su ser de su libertad de estar como sea y vivir como quiera, andar por donde sea sin preocupaciones como las mías.
En este momento me encuentro en el edificio #56 de la calle Muñón observando cómo las personas pasan, parecen no darse cuenta que en estos momentos me encuentro muy dentro de afuera de mi misma que no soy capaz de coordinar lo q estoy a punto de hacer.”
“…calla no haces más que chillar ponte hacer tus deberes que para mas no das”
Esas fueron sus palabras las mismas que alborotaron el hormiguero.
El porqué de lo que intento, nunca supo escucharme ni se preocupo por mí, siempre me dejaba fuera de todo y abusaba de mí, no me malentiendan que no fue nada así…
Pero de algo estoy segura de por ello pagarán.
‘la que aquí se hace aquí se paga’
Y ya no puedo soportar…
Ups!
Un pedazo de cemento que cayó desde el techo lo vi hacerse añicos a pesar de la altura.
Es increíble lo rapido que mi mente llega a trabajar estando tan nerviosa, estando tan asustada, estando tan confundida.
No queda más que pensar o sí?
No, no debo pensar en nada porque si permito que mis pensamiento vuelen pueden entrar en campo enemigo.
NO!
No me traiciones corazón que tanto haz sufrido que me pedias a gritos que alejara el sufrimiento, cuando te mentía y luchaba
en mi mente por ocultarte la verdad del mañana de que esto no acabaría que solo habia una salida.
NO!
No con el ahora no me juegues sucio, eres lo más impredecible de la vida tu cruel corazón que apunto de librarte me haces pensar en Él.
Miro hacia abajo y creo verlo pero no sé si son mi sollozos que me hacen distinguirlo en cada esquina o si estoy loca y lo acabo de verlo mirando hacia arriba.
Hay!
Qué más da si ya soy una caso perdido.
En parte corazón mio no te culpo por traer a mi mente los recuerdos de sus besos, sus abrazos, sus caricias como me hacia estremecer cada vez que frotaba sus manos en mis espalda o como me hacia olvidar mis conflictos en casa, me hacia salir por la ventana a altas hora de la madrugada solo para darme su amor.
Que bellos recuerdos
En un momento sonará el reloj y marcará las doce ya la doceava campanada me iré de aquí con los más bellos recuerdos de él.
Ya son las 11:59 ya casi es hora ya voy a ser libre de tanto dolor, siento que soy una epidemia pues a todos preocupo a todos infecto con mi dolor por más que quiera ocultarlo ya es inmenso no se tapa con una mano como se quisiera tapar el sol.
Ya estoy aquí tome mi decisión estoy en el borde del abismo sacando mi dolor, ya empezaron las campanadas, una que dios me acompañe, dos un pie sin zapato, tres el otro en igual estado, cuatro me paro en el borde cinco, seis, siete, ya no puedo seguir un segundo mas y voy a hiperventilar quiero sentirme libre quiero eso ya!
Va la novena campanada y ya quiero saltar la respiración se me corta no puedo respirar de mis ojos no salen lágrimas pues secos ya están, de tanto sufrimiento que por fin pude liberar, ya la de mi primera trato respirar escucho en mi cabeza la voz de mí amar:
“siempre te amado lo sabes no tienes que decir que me obligaste… no, no digas eso… jamás te dejaría… no me haces daño no me afecta tu estado solo quiero verte feliz… yo sé q no es fácil yo sé…”
Ya, ya sé que es tiempo la doceava campanada ha surgido y con ella el grito desesperado de mi destino.
AIRE!! AIRE!!
Que no respiro…
Ya estoy aquí gracias señor y ahora me lanzo al el abismo pidiendo perdón.
Pero una mano fuerte me agarro y de un jalón me salvó
“ay amor mio cómo pudiste hacer esto si cuando te vi por poco enloquezco llame a la policía en lo que venía subiendo pero se corto la llamada tuve que decidir si llamar o dejarte morir y de tan solo pensarlo me estremecí, venia pidiéndole a Dios q estuvieras aun alla arriba y que te cuidara de hacer una desdicha, por poco me muero cuando te pense muerta y no sé de donde saque fuerza pero aquí me tienes salvándote de una idiotez y debo decir no es el mejor momento para lo que
planeaba pero debo decirte aquí y ahora lo que debí preguntarte hace tiempo querida mía alma de mi vida yo te amo y te respeto, te venero y te aprecio y por lo más sagrado te juro que jamás te dejare pero quiero preguntarte solo una vez…
Te
Casas
Conmigo?
Y por favor de que si.”
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